VOTAR EN CONCIENCIA, PERO VOTAR
A pesar de la mal llamada “Ley D’Hont”, que prima el bipartidismo, y no un hombre/mujer un voto. A pesar contar con una democracia con limitaciones graves: una monarquía salida de las alcantarillas del franquismo, una constitución raquítica o una ley de partidos poco respetuosa con principios democráticos, una “Ley de la memoria Histórica” nada acorde con los principios de “Verdad, Justicia y Reparación” . A pesar de todo ello, el voto democrático es, hoy por hoy, una conquista que ha costado sangre, sudor y lágrimas, reflejada en los 40 años de la dictadura fascista de Franco.
Como decía Almudena Grandes, hay “muchas cosas que no nos molan”, desigualdades económicas, desigualdades entre hombres y mujeres, desigualdades sociales, políticas sociales raquíticas, un estado autonómico alejado de cualquier ideario federalista… ¿Pero qué tenemos enfrente los y las demócratas? Una derecha cautiva del franquismo, vengativa, que piensa que España es suya, por la gracia de dios. Capaz, no de exagerar cifras macro/micro económicos y kilómetros de vías –que también-, sino de mentir, de sembrar el caos y el miedo –inmigrantes incluidos- con tal de ganar y de imponeros “su ley”. Recordemos los cuatro últimos años del que, cuando no tenía mayoría absoluta “hablaba catalán en la intimidad” y cuando contó con ella, hablaba español con acento tejano.
¿Y que decir de sus aliados naturales? Rouco Varela, Alcaraz, Legionarios, antiabortistas, falangistas y demás ralea. Qué decir de todos ellos, faltones e impresentables en sociedad democrática alguna; anatemizadores, torquemadistas, los exgenerales ansiosos de un golpe de estado, los agresores y asesinos de personas de otro color y otras culturas, que no se acuerdan de que sus padres, abuelos, tíos o vaya vd. a saber que familiar estuvo en Suiza o Alemania, ganándose el pan, sin saber ni alemán ni francés.
Por eso, por dignidad democrática hay que votar. En conciencia, pero votar. Y votar para que estos hijos del franquismo no pasen, se hunden en la miseria y no ganen por la abstención.
A pesar de la mal llamada “Ley D’Hont”, que prima el bipartidismo, y no un hombre/mujer un voto. A pesar contar con una democracia con limitaciones graves: una monarquía salida de las alcantarillas del franquismo, una constitución raquítica o una ley de partidos poco respetuosa con principios democráticos, una “Ley de la memoria Histórica” nada acorde con los principios de “Verdad, Justicia y Reparación” . A pesar de todo ello, el voto democrático es, hoy por hoy, una conquista que ha costado sangre, sudor y lágrimas, reflejada en los 40 años de la dictadura fascista de Franco.
Como decía Almudena Grandes, hay “muchas cosas que no nos molan”, desigualdades económicas, desigualdades entre hombres y mujeres, desigualdades sociales, políticas sociales raquíticas, un estado autonómico alejado de cualquier ideario federalista… ¿Pero qué tenemos enfrente los y las demócratas? Una derecha cautiva del franquismo, vengativa, que piensa que España es suya, por la gracia de dios. Capaz, no de exagerar cifras macro/micro económicos y kilómetros de vías –que también-, sino de mentir, de sembrar el caos y el miedo –inmigrantes incluidos- con tal de ganar y de imponeros “su ley”. Recordemos los cuatro últimos años del que, cuando no tenía mayoría absoluta “hablaba catalán en la intimidad” y cuando contó con ella, hablaba español con acento tejano.
¿Y que decir de sus aliados naturales? Rouco Varela, Alcaraz, Legionarios, antiabortistas, falangistas y demás ralea. Qué decir de todos ellos, faltones e impresentables en sociedad democrática alguna; anatemizadores, torquemadistas, los exgenerales ansiosos de un golpe de estado, los agresores y asesinos de personas de otro color y otras culturas, que no se acuerdan de que sus padres, abuelos, tíos o vaya vd. a saber que familiar estuvo en Suiza o Alemania, ganándose el pan, sin saber ni alemán ni francés.
Por eso, por dignidad democrática hay que votar. En conciencia, pero votar. Y votar para que estos hijos del franquismo no pasen, se hunden en la miseria y no ganen por la abstención.
1 comentario:
Lo puedes decir más alto si quieres, pero no más claro. estoy contigo.
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